Nuestro hijo estudia en una guardería que está dentro de una urbanización. Conversábamos ayer que, durante las vacaciones, habían suprimido uno de los tres policías acostados que diariamente debemos pasar cada vez que lo buscamos.
Yo argumentaba que, a mi juicio, me resulta asombroso el modo en que el ser humano busca apropiarse de las cosas que le rodean. El ejemplo de las calles y la restricción de circulación que ocasiona la disposición arbritaria de policías acostados (en este caso estaban dispuestos a menos de 50mts entre cada uno), me venía como anillo al dedo para mostrar cómo los habitantes de las casas (sus propietarios) habían extrapolado su propiedad a la calle, la cual es, o debiera ser, de tránsito y uso públicos.
De esta forma, quienes dispusieron los policías acostados atentaban contra el derecho constitucional de libre tránsito, así como aquellos que disponían de modo también arbitrario una reducción en el tránsito por determinadas calles en horarios específicos, o quienes ponían garitas o portones para cerrar calles enteras al tráfico común. Todos ellos son individuos que, en su deseo de construir un mejor espacio para si, atentan contra el espacio que nos es común a todos, aunque no vivamos en esa urbanización o barrio.
Claro, me decía, el motivo por el que se cierra el tráfico a una calle parece objetivado cuando uno revisa los índices de delitos en determinadas zonas y la falta de respuesta institucional pública al respecto. De este modo, el razonamiento parece ser similar a éste: si tengo inseguridad en mi urbanización, y la policía no responde (por no querer o por no tener lo medios para ello que también ocurre), entonces tengo que resolverlo yo. Para resolverlo tengo que contratar a un vigilante el cual, a su vez, tampoco tiene la capacidad para disminuir el índice delictivo, ni las herramientas, ni el adiestramiento necesarios (en muchas ocasiones), pero lo estoy pagando yo, y así siento que “hago” algo pues al menos tengo a quien reclamar de un modo más cercano cuando algo no ocurre del modo esperado.
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