Spicy Spiralia

Entradas de Mayo 2009

Por qué complicar lo sencillo?

Mayo 28, 2009 · 1 comentario

Conversando aquí y allá la vida me muestra en boca y experiencias de otros lo tristemente dolorido del género humano, herido por la deshonestidad -o falta de honestidad según en caso- en sus actos.

Lo que resulta natural al ser humano, a mi juicio y además de su vulnerabilidad en tanto que tal, es ser honesto. Es natural ser honesto, genuinamente sincero en los actos -esta virtud no tiene que ver con contarlo todo, sino con actuar con convicción-, y humanamente vulnerable. Cierto es que esas virtudes requieren un cultivo para su permanencia en nuestros quehaceres y cierto es, también, que el entorno en que vivimos complica -en demasía diría yo- tal tarea.

Hay quien piensa que Hace falta tener un enchufe para estar en igualdad de condiciones, o que no es posible Aprobar una oposición en cualquier ayuntamiento sin tener un enchufe o, incluso, hay quien asegura que la clave del éxito personal está en tener un buen enchufe. Sin embargo, yo quisiera seguir pensando que esto, lejos de ser una regla, o aún a pesar de ser una regla en muchas más instituciones de las que pensamos, no es la norma en todos los casos.

En mi caso, he pasado por dos concursos en la ULA, el primero de ellos de credenciales hace tres años atrás y el segundo de oposición hace apenas una semana atrás. En ambos casos puedo decir que los concursos estaban arreglados. Del más reciente puedo decir que la presencia de un jurado de la Fac de Ciencias y otro de Ingeniería en un concurso de metodología estadística y computación para Ciencias Políticas me llevan a persar dos cosas: 1) en ingeniería y en ciencias se están desarrollando nuevos métodos de investigación en ciencias sociales y eso les dota  a los profesores de esas facultades con la capacidad de juzgar los conocimientos de otros en la materia, y 2) los mecanismos perversos para legimar lo ilegítimo (vaya, el fraude) en la ULA cada vez más están adquiriendo una burdez y casposidad mayores.  De la oportunidad anterior, aunque tengo mis dudas de cómo en un concurso de credenciales la persona que iba en tercera posición en credenciales pasa a la primera luego del examen escrito, diré que no puedo opinar, pues no culminé el proceso.

Irregularidades apelables a lo largo del proceso del concurso hubo varias, incluida la no publicación del jurado sino hasta el inicio de las pruebas, la relación de amistad entre dos de los tres jurados y el actual profesor de la materia,  que el que el tercer jurado -jefe del departamento de Metodología de la Facultad- dijera en -al menos- tres ocasiones que no preguntaba de estadística, pues no sabía …. Quienes han sabido de los y otros detalles más escabrosos del proceso de mi concurso, han insistido en que apelemos. Sin embargo me sigo cuestionando, tras cuatro intentos dos de ellos por concurso, si ese espacio es aquél en el que desee trabajar al graduarme ahora casi 14 años atrás.

Sigo insistiendo, el trabajo para mantener los niveles de deshonestidad cada día demanda mucho más ahínco, un esfuerzo mucho mayor … y de nuevo, lo mejor parece ser lo más sencillo. Afortunadamente no estoy en la situación de decir que “las uvas estaban amargas” ni mucho menos hablo desde la pena por haber perdido el concurso -cosa que no ocurrió, pues no hubo tal cosa como un concurso-. Creo que hablo desde el desánimo de quien habiendo pasado situaciones desagradables, y haberse desgastado pensando en que esta batalla de arreglar lo torcido y enmendar lo roto podía ganarse, se da cuenta de que en realidad todo estaba perdido antes de haber comenzado.

Sin embargo, por aquello de que mientras las cosas no ocurran en nuestro patio trasero en realidad es casi igual a que no ocurrieran, o de que si el problema se soluciona para mi está resuelto, aunque en realidad siga siéndolo, diré que pese a lo que la experiencia y los hechos me muestran, sigo pensando en que ser honesto es lo natural y ser deshonesto es un trabajo enorme … que a algunos les queda brillante.

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Cuánto es “mucha lluvia”?

Mayo 20, 2009 · 1 comentario

[Qué días llevamos ... aprendemos a despedirnos pues los adioses cada vez llegan de un modo más impreviso, violento y veloz... como si la línea de producción de tiempos modernos nos arrastrase dentro de la máquina ... Antonio Vega  - Benedetti - Franca y mi prima Marielena .... qué lluvia tan fuerte hay por estos días ...los paraguas ya van haciéndose indolentes y casi da igual tenerlos que no, los dolores y quebrantos van al vuelo y los cariños se apertrechan de fuerzas para reparar quebrantos y corazones ... Han partido dejando puertas abiertas, han podido descanzar finalmente luego de tortuosos padecimientos ... qué sola está la vida cuando tantos van a dormir...!]

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Pense en una montaña

Mayo 18, 2009 · 1 comentario

Días atrás, pensé una montaña.

Estuve a sus pies y desde allí mirar a su punto más alto hacía que lo que allí hubiera pareciera a mis ojos, tocar el infinito del universo.

Pensé que esa montaña se recorría, de uno u otro modo: haciendo acampadas temporales, a ratos con buenas compañías y a ratos con un recorrido aún más largo. Miré a la vida y sus noticias en estos tiempos y pude imaginar que en mi recorrido montaña arriba llevaba a ratos pesos de distinto tenor, y que el único requerimiento para el camino era llevarlos … del modo más honesto en que  se pudiera.

Sigo pensando en esa montaña y creo que a veces algunos de esos pesos se caen y entonces debe iniciarse de nuevo todo el trayecto, como hacía aquél que llamaro Sísifo quien debía siempre iniciar su trayecto aunque siempre estaba a punto de terminarlo. Pese a lo triste de este panorama, hoy me resulta mucho más claro que el que regresa a retomar su trabajo de vida (suba o no por esa montaña), no regresa a un punto similar al que dejó: algo ha aprendido.

La despedida es una de las lecciones más duras … y más necesarias. Hoy lo he visto.

Días atrás me pude despedir con un fuerte beso y un buen abrazo de una mujer guerrera que ha enfrentado los ultimos 12 años subiendo y bajando de esa montaña por el cáncer. Pude verla por última vez días atrás aquí en Mérida y compartir con dos de sus hijos, mis primos, y creo que verles andando y luchando con esperanza me animó a retomar algunas de las esperanzas que la vida recientemente me había ocultado. Hoy, finalmente mi prima viene anunciando que quiere descansar y ha entrado y salido de la muerte a intérvalos. En breve el descanso llegará como parto que abrirá camino a cuantos le han acompañado en su suerte.

Nos hemos quedado nuevamente al pie de la montaña, aprendiendo … mientras,  conozco la muerte de Mario Benedetti que ocurría, egocentrismo aparte, al mismo tiempo que la entrada de mi prima en ese espacio extraño de la no despedida … de la muerte chiquita.

Benedetti me ha signado -y me signa aún- de un modo hermoso y peculiar … releer su sincera, llana y combativa poesía y su elocuente prosa me anima -desde su sarcasmo y sencillez- a ver esa montaña de un modo distinto … menos larga y menos sinuosa diría.

Te quiero es para mi un llamado a lucha y un agradecimiento entrañable a quienes habitan junto al lecho de vida de cada uno … aquí un homenaje a la vida, desde un poema de quien hoy abre la puerta de la muerte … y se despide

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Tan sólo una decima de segundo …

Mayo 12, 2009 · 1 comentario

Hace apenas unos minutos me enteré de la muerte de Antonio Vega … algunas cosas no pintan muy bien desde hace días y esta noticia parece estocada hiriendo algo más de lo que debiera ser …

Vengo pensando desde hace algunos años que tan sólo se vive aquí una décima de segundo, no sé si llevo razón o no, pero creo que eso, desde mi humanidad, da condición de posibilidad a mi pretensión de vivir intensamente cuanto va ocurriendo .. y aprender de ello.

Un pequeño tributo al grande Antonio … una hermosa pieza construida desde la humanidad del -acaso- más honesto artista de los últimos tiempos.

Y la letra:
Un momento en un agenda,
una décima de segundo más.
Vuela, va saltando de hoja en hoja
mil millones de instantes de que hablar.

Una ráfaga de aire frío,
un molino de viento hace girar.
Sigue, va rodando sobre su eje
describiendo una trayectoria más.

Y es que no hay nada mejor que imaginar,
la física es un placer.
Es que no hay nada mejor que formular,
escuchar y oir a la vez.
Mide el ángulo formado por ti y por mi,
es la solución a algo muy común aquí.

Ahora tú no dejes de hablar,
Somos coordenadas de un par.
Incógnita que aún falta por despejar.

Busca un libro que diga “como”,
luego otro que se titula “si”,
un tercero llamado “nada”,
es la forma del círculo sin fin.
Y es que no hay nada mejor que revolver
el tiempo con el café.
Es que no hay nada mejor que componer
sin guitarra ni papel.
Paralelas, vienen siguiéndome.
Espacio y tiempo juegan al ajedrez.

Ahora tú, no dejes de hablar.

Nacha Pop

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