El Sino de la desconfianza

Han transcurrido tres semanas desde que tomamos el avión de Madrid para regresar a Mérida, en nuestro país.

Honestamente desde que comenzamos a planear el regreso pensé que el proceso de adaptación a la casa de mi madre (no sólo mía, sino de mi familia), sería un poco complicado, pero también el proceso de readaptación a la actual realidad de mi país

siete años después de mi primera partida.

Hoy, tres semanas después del aterrizaje de nuestro avión, y después de un viaje algo accidentado (recibimos las maletas 3 días después, pero absolutamente INTACTAS), me doy cuenta de que hay cosas que no cambian, en lo absoluto y en lo relativo.

La desconfianza sigue siendo la misma… uno no acaba de encajar en este sitio, porque tiene otra forma de ver las cosas, que, podría decir, es un poco menos sofisticada. Estoy convencida, y confío en que no me equivoco, de que la confianza mutua es la base fundamental de cualquier actividad del ser humano. No sólo en nuestras relaciones con los demás, sino también en el entorno social que nos rodea. Estoy convencida, de que la única forma en que las cosas pueden salir bien es confiar en que cada cual hace lo que le corresponde hacer, porque todos ganamos con ello y a todos nos sale “más barato” hacer las cosas bien por el provecho de todos.

Hoy, tres días después de la espectacular muestra de confianza de todos los venezolanos, me doy cuenta de que aún a pesar de que, en general, hay cosas que no cambian (como la desconfianza generalizada en la política y su ejercicio), me doy cuenta de que comienza a respierarse un aire distinto.

Me doy cuenta de que hay un esfuerzo importante de asegurarse de que todos nos convencemos del resultado del referendo … y quien no lo vea así, quien vea intenciones ocultas en la apertura a auditorías del poder electoral, realmente merece ser apartado del ejercicio de la política.

Hay quien cambió su decisión a úlima hora, y estoy segura -una vez más, convencida- de que esta posición se repitió a lo largo de todos los centros electorales. Se respira mucha sospecha hacia el gobierno, es cierto, pero mucha más se respira hacia los partidos “de siempre”, que intentan dar cuerpo a una oposición que, nuevamente, desconfía de sí misma, de sus capacidades, de sus líderes y de las instituciones en las que debería hacer vida política de oposición… Pocos quieren ver a Américo Martín, Ramos Allup, Ledezma, o cualquiera de los miembros de la Coordinadora Democrática, dando lecciones de civismo. Yo ni siquiera soporto por más de 5 minutos a Eduardo Fernández, aún cuando reconozco que, aún en el estado de debilitamiento de nuestros partidos políticos puntofijistas, su discurso es uno de los más comedidos, sensatos y lógicos que he escuchado en meses.

Todos queremos las auditorías electorales. Nos sale mucho más “barato” hacerlas mañana y pasado, que esperar que la Sala Electoral las ordene tras un proceso de meses de disputas legales y tras la revisión minuciosa de los recodos de la norma electoral. Confío en que el Poder Electoral será una vez más, un árbitro confiable, pese a que quienes me quieren enseñar civismo son incapaces de abrir espacios para recuperar la confianza en nuestras instituciones, y están jugando al desquicio colectivo. No quiero escuchar discursos revanchistas desde el gobierno, quiero ver que se abren espacios, quiero ver que nos sentamos a hablar, porque nuestras posiciones están más cercanas que nunca, y la oposición y el gobierno tienen que darse cuenta de una vez, de que a todos nos conviene hablar…. y confiar.

6 comentarios en “El Sino de la desconfianza

  1. Dania dijo:

    Mariangela estoy absolutamente de acuerdo contigo cuando dices que el problema es la desconfianza entre unos y otros, y el no aceptar los acuerdos establecidos preliminarmente que tenían que ver con la participación de árbitros, que se suponen imparciales y con un criterio de objetividad probado por su incomiable labor internacional.
    Ojalá que con esta nueva auditoría que anunciaban anoche el Centro Carter y la OEA, sirva para convencer sin lugar a dudas a todos, oficialistas y opositores, y constituya así el comienzo de una nueva etapa de reconciliación entre el pueblo consigo mismo y sus representantes-líderes.

    Porque todos nos merecemos un país mejor basado como tú bien dices, en la confianza mutua y el respeto hacia los demás.

  2. Iván dijo:

    El “plausible” sino de la desconfianza.

    Desconfianza… es evidente que todos la sintamos, después de ver como a los miembros de la coordinadora democrática sus adversarios políticos les meten el dedo en la boca, lo agitan y se lo sacan, (desde hace mucho tiempo ya) quedándose impávidos sin hacer nada esperando a que se lo vuelvan a meter (léase el dedo, ojo). Cómo crees que podamos entender esa “supuesta ingenuidad” que pasa a ser casi una complicidad con el “enemigo”. Donde la única actitud evidente de los voceros de tal coordinadora es: salir a los medios y solicitar el apoyo fiel del pueblo ilusionado, que busca salir de las garras de un monstruo parándose en la boca de otro, que por lo visto es más amigo del de las garras que ningún otro.
    Desconfianza de que los planes de la coordinadora sean unos ante las cámaras y grabadores de los que escriben para la prensa y otros los reales, donde se le da la espalda a todo aquel que les apoya.
    Desconfianza… de ver como un pueblo amparado en la tan alabada constitución creada por éste gobierno, firma para solicitar un referéndum revocatorio presidencial y confiado en que este era su derecho, el creador de la constitución y sus acólitos utilizan estas firmas como arma de castigo, y amedrentamiento.
    Desconfianza que llega hasta las aseveraciones de gente amiga que no votó en este último evento o no lo hizo como pensaba, tan solo por sentirse vigilado y desenmascarado en un “supuesto voto SECRETO” que nos puede costar nuestros empleos y quien sabe que cosa más.
    Desconfianza al ver como un gobierno teniendo todos los poderes para hacer trampa la haga y nadie diga nada.
    Desconfianza de un apoyo a la trampa (muy buena por cierto), pues simplemente lo que interesa es que el mercado internacional de petróleo que ahoga a países extranjeros al comprar gasolina cara en verano, y deben imaginarse que el invierno será terrible si esto sigue así.
    Desconfianza al tener un presupuesto con precios del petróleo a 18 dólares y que en todo este año lleve un precio promedio de 32. Dime, ¿dónde fue a parar el excedente?
    Desconfianza con la finanzas de PDVSA…
    Desconfianza de que la economía crezca, realmente, sin inversión extranjera privada que tiene desconfianza en un gobierno que dice lanzar la pelota a la casa blanca, pero que luego le garantiza que le dará todo lo que quiera.
    Desconfianza… desconfianza, falta de confianza, tener poca seguridad o esperanza. Apoyo la desconfianza hasta ver que algunas de estas y muchísimas cosas más, que no voy a mencionar por lo largo del escrito, empiecen a cambiar o a desaparecer, dándonos sitios sólidos donde fomentar la esperanza. Que como bien dice el dicho: es lo último que se pierde, pero que sin fundaciones sólidas, sin estar bien cimentada, se transforma en la plausible desconfianza que es lo que te puede garantizar defenderte de lo que pueda estar sucediendo mal y que escapa de tu control.

  3. Melp dijo:

    Marian, no se si reirme o llorar con lo que has escrito, asi hemos vivido desde hace cinco años…en la desconfianza los unos de los otros, ante la incertidumbre del que vendra, y ante la certeza que nos gusten o no hay “cosas” en la politica que estan cambiando, que hay sectores que estan dispuestos a seguir escuchando a Eduardo Fernandez, que me guste o no, la oposicion todavia añora el puntofijismo, y que aparte de eso, muchos mal llamados dirigentes de oposicion solo estan a mi buen parecer, pescando en rio revuelto…lamentablemente esta es la Venezuela que estamos viviendo, y no desde hace poco, sino desde como dije al principio, hace ya un lustro.

  4. Hola:
    oye un gran saludo. Una cosa es clara por lo que escribes y por los comentarios. A pesar de todo lo sucedido, queda un abatimiento, no político, sino de que como que no se arreglaron las cosas para ambos lados. Gracias por la referencia. Ese post fue producto un poco del furor y era una copia que borré luego de otro blog al que te remito y no me acordaba que lo había puesto en el que tu haces referencia.
    Espero que sigamos en contacto un gran saludo.

  5. Stereo dijo:

    Hola vi tu blog en eConozco, puedes contar que te pongo en mis favoritos.
    Ahora sobre el tema. Desconfianza y sus sinos; ella es un eco en el vacio que Venezuela no se merecia.
    Pero para comenzar un poco de historia.En el 2000, por ser TSU en Mercadeo, trabajar en Publicidad y estar por consiguiente, a la par de la evolución del pensamiento general desidi irme, cosa que afirme nunca hacer. Con el tiempo, aqui en Portugal, al confirmar que las tendencias se hacian realidad me contacte con algunos Venezolanos luego otros hasta participar en RECIVEX REsistencia CIvil de VEnezolanos en el eXtranjero, obviamente el capitulo portugues.
    Desconfiaras como es logico, esta opinion es sesgada, si es subjetiva; este sujeto es anti chavez o mas bien anti lo que para mi el significa, pero tampoco quiero el pasado para el futuro de Venezuela. Este, el pasado, pasado está y solo como advertencia nos debe servir. Pero ubicandome, estoy de acuerdo cuando afirmas que: “… la confianza mutua es la base fundamental de cualquier actividad del ser humano …” y estoy convencido que el mayor desespero de la gente en Venezuela pos 15 de Agosto es la confianza, la seguridad, en que le hizieron trampa, le trucaron los resultados le invalidaron sus votos y pusieron otros.
    Claro no vale hacernos las victimas, aqui, en Portugal, afirme y confirmo si perdemos nos lo merecemos, por no saber cuidar los votos, por confiados en la pureza de buenas intenciones que el Govierno demostrava; en fin que la cosa no es por desconfianza es por confianza, por confiados.
    Como dijerase una vez por Pendejos. Asi que a Soñar, pero con los ojos bien abiertos, confiemos en nosotros, en los metodos cientificos; ante toda hipotesis confia en la duda, ante una teoría conprobada en laboratorio continua dudando.

  6. Mariangela dijo:

    Gracias a todos por escribir…

    Iván, Khandika y Stereo: sólo puedo decirles que lo único que me asombra es nuestra pérdida de la capacidad de asombro. No entiendo qué nos sorprende de esta supuesta pérdida o robo de votos si buena parte de los que diseñan y aprueban políticas en nuestro país han aprendido de adecos y copeyanos a hacer política durante las Repúblicas anteriores!

    Créanme, la desconfianza es un sino. Stereo tú vives en Portugal, y estarás de acuerdo conmigo, en que buena parte de las cosas que funcionan en Europa, aún en la Europa que no es parte del Euro aún, funcionan porque se sustentan en la confianza como base de las relaciones. En el sitio en que he vivido los últimos 7 años de mi vida, los carros se dejan estacionados sin freno de mano y fijados en neutro, de forma tal que si alguien lo requiere puede empujarlos un poco con las manos para facilitar la salida de otro vehículo.

    Yo, particularmente, estoy convencida de que la confianza es una buena estrategia en mis relaciones con los demás. E intento ser coherente con esto, sobre todo porque también estoy convencida de que es una práctica que se irradia y debe difundirse, y de que todos somos agentes de cambio en nuestro entorno.

    Saludos.

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