Del Che

Ché del páramo
Quiso hacer de los Andes la casa de los secretos, escribió Lezama Lima
a propósito del Ché.
El breve texto homenaje concluye:

Dondequiera que hay una piedra, decía Nietzsche, hay una imagen.
Y su imagen es uno de los comienzos de los prodigios,
del sembradío en la piedra, es decir, el crecimiento tal como
aparece en las primeras teogonías,
depositando la región de la fuerza en el espacio vacío..

La noche paramera escuchó el eco de los balazos contra la imagen.

Sobre la prolongación repetida del ruido mortal se encumbró el alba.

Otro renacer en los Andes del nuevo Viracocha:

Cada eco se calla ante el rayo luminoso de la aurora,
cada eco congelado en cada piedra creciendo el fuego.

Los frailejones inclinan las largas espigas con punta de estrella solar,
y todas las piedras son imagen multiplicada del cristal convertido en fracciones.

Todos los silencios de la casa renovados en el refugio de diminutas piedras,
los Andes vuelven a guardar entrañables sus secretos.

En la vida y en la muerte lo supo Ernesto:
la siembra se hace en la piedra cósmica del alma.

Jorge Dávila, Octubre de 2007

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