¿Las uvas estaban verdes?

Gracias a un profesor de Seminario (que tiempo después fue insigne asesor de la Coordinadora Democrática, hoy Comando de la Resistencia), conocí a Elster. Pese a las distancias políticas profundas que hoy puedo ver entre ese profesor y yo (gracias a quien, además, cultivé la pasión por el estudio de las políticas públicas y la decisión política), más porque yo estoy cada día más decantada políticamente hablando (que ido aprendiendo cosas), que porque él hubiera cambiado radicalmente, agradezco haber conocido a Elster entonces.

En ese Seminario leímos Uvas Amargas de Jon Elster (bueno intentamos, pues no todos leían y era complicado avanzar en el libro). La idea del libro es hablar del “autoengaño” mostrando las racionalidades individuales (privada y pública) a la luz de las racionalidades colecitvas (privada y pública), al afirmar que algo que no pueden obtener es algo “carente de valor”.

Ciertamente hoy, a casi una semana de conocidos los resultados del referendo, estoy sumamente emborrachada de información y de análisis de resultados y reflexiones al respecto. Creo que ambos bloques pecan en este momento de heridas y dolores mal paridos y mal curados y que, ciertamente la tenaza de los medios no ayuda, ni pretende ayudar a avanzar en esa reconciliación a la que llaman quienes se oponen al gobierno (no los llamaré oposición, porque eso es otra cosa, ya lo he visto). Allí tampoco ayudan las respuestas discursivas o mediáticas que vienen de parte de quienes quieren construir gobierno.

En medio de ese emborrachamiento han hecho sinapsis en mi memoria dos frases pronunciadas por varios representantes del gobierno y muchos ciudadanos consultados a través de los medios y que he podido escuchar recientemente:

1)”El proyecto propuesto no merecía una victoria estrecha”

2) “Lo que ocurrió fue lo mejor, de otro modo el país estaría ardiendo por los cuatro costados”

La primera tiene el peso argumentativo puesto en que lo que se estaba decidiendo  era un proyecto-país que fue ofrecido electoralmente  a los ciudadanos no un candidato, como decía en otro lugar, no se trataba de una elección (o de un plesbicito como también quisieron algunas cadenas internacionales mostrarlo), sino de un referendo. Algo nuevo, sin duda, para muchos.

La segunda frase tiene su peso en el miedo. El miedo sembrado por medios y por discursos del gobierno también. El escenario de la confrontación, definitivamente ahora lo sabemos, no es el mejor para decidir un referendo.

Sin embargo, sumando estos dos argumentos he pensado, descabelladamente, en un análisis sobre algo que sería gallardía, hidalguía y heroismo de quienes votaron por el NO, en contra de su convicción del camino propuesto por Chávez, para salvar al país de algo que, por activa o por pasiva, había sido impuesto y presentado por el bloque del NO como única respuesta a este proceso.

Yo no entraré ahora en duda de si el CNE puede publicar otro resultado distinto al presentado, porque, desde hace mucho, he aprendido a creer en su institucionalidad, pese a todo y con todo. De modo que no asomaré, ni siquiera, la posibilidad de que el resultado a favor del NO hubiera sido transado para que el país no se incendiara.

Pero sí diré que entre tanta tontería que vuela por nuestras mentes, bien podría cualquiera pensar que un millón de personas convencidas de su ser revolucionario, decidieron votar por el NO para no matar al país, y los discursos que degüellan a quienes votaron por el NO habiendo votado por el actual Presidente en diciembre del 2006, y que poco buscan construir un camino de acomodo de cuanto mal se está haciendo ahora desde el ejercicio del gobierno, y que es señalado desde hace tanto, poco hacen para aliviar allí el peso de ese sacrificio, que bien pudiera haber existido.

Lo que pretendo mostrar es que estamos sumergidos en una piscina de argumentos y discursos, de rumores, falsas informaciones, de infamias y tristezas … y en medio de esa piscina donde nos han echado sin apenas traje de baño, lo último que puede hacerse es hundir a otros para salvarse cada cual.

Definitivamente también ese análisis es posible, y ciertamente no es uno de los peores, créanme, porque en el fondo, no era que las Uvas estaban Amargas, sino que es una tremenda oportunidad para aprender de cuanto nos muestra y revela la vida, a quienes se saben andando.

2 comentarios en “¿Las uvas estaban verdes?

  1. Ivan dijo:

    De todo lo que estas escribiendo últimamente, me llama la atención que bajes un poco “los escudos que la hojilla de vtv” te ha metido en la sangre. comenzar a hablar de: “quienes se oponen al gobierno (no los llamaré oposición, porque eso es otra cosa, ya lo he visto)” Así como también muestres cierta auto crítica escribiendo: “quienes quieren construir gobierno” y que conste que de estos últimos hay poquísimos dentro de las filas de los que están actualmente en el gobierno…me demuestra que esa concha de “ultra chavista intolerante” que a veces se asoma en tus escritos se ha reblandecido un poco.

    Ahora ya en torno a tu reflexión… ¿qué piensas de toda esa gente que prefirió no votar abstención de ambos lados… gente intimidada por un gobierno que te obliga a ir a marchas si eres empleado público directo y que te increpa y tilda de traidor si no votas por él? ó ¿de aquel gobierno que transforma un referendum en otra cosa? (por ejemplo transformar este último referendum en elegir entre decirle sí al mandato del presidente o votar en su contra; ú otro ejemplo: el referendum revocatorio, mecanismo contemplado en la constitución, y del cual emerge ilegalmente la lista de Tascón que tanto daño le ha hecho al país!!.)

  2. Mariangela dijo:

    Querido Iván. Desde luego no me considero radical y eso lo sabes. De modo que, en honor al cariño enorme que te tengo, agradezco que te dejes verme😉 y darte cuenta de que hay puntos medios entre tantos extremos. Autocrítica sólo puedo mostrarla, ahora, hacia mí, y créeme, abunda en estos días en mi vida🙂 Ahora con respecto a cuanto se hace/deja de hacer desde el gobierno, verás, quizás no ahora sino después, en varios post de este blog que si la hay, así como en algunas de las cosas que he escrito en Aporrea.

    Con respecto a lo que me preguntas, lamentablemente no puedo decir que motivó (o desmotivó) a todos quienes no votaron, o votaron NO. Fundamentalmente porque creo que allí no hay una única razón. Se de varios que votaron SI con la apostilla de: “seguro se hubiera podido redactar mejor, pero este es el camino”, o votaron SI porque lo indicó así el “comandante presidente”, o porque son empleados públicos y “por si acaso” había que votar SI.

    Pero también se de otros que simplemente votaron NO o votaron porque les dijeron que el artículo 115 decía que te iban a quitar todo, cosa que es falsa y que quienes se oponen al Presidente Chávez se encargaron de difundir en panfletos cambiando (totalmente además) la redacción del artículo. Sé de otros que votamos convencidos de que el camino era (lo es aún) el proyecto de país que allí se plasma, con algunas diferencias en las palabras y los modos, seguramente, pero con la misma convicción. Sé también de quienes votaron NO por ver si salían del “mico-mandante” de una vez con la guarimba que se montaría esa noche y que luego se quedaron con los crespos hechos. Sé también que buena parte de los que aplaudieron el NO, ahora aplauden cosas que están en esa propuesta de reforma como la reducción de la jornada laboral (después de que tanto jodieron con que era una locura), o el seguro para quienes trabajamos por cuenta propia, y sé que esa gente juega Iván, no construye país, porque no tiene un país en la mente que quiera construir.

    Sé también que muchos que votaron por el NO y, sin embargo, siguen sacando beneficios de las torpezas del gobierno, como el control cambiario, y sé que muchos que votaron por el NO o no votaron también lo hicieron para castigar a su alcalde o a su gobernador. Es más, sé que esta votación se viene anunciando desde el año pasado Iván, y sé que en un año, quienes se oponen al Presidente de la República sólo han logrado movilizar a 120mil personas más, y que desde el gobierno se ha dejado de movilizar a más de tres millones, por muchos motivos. También creo que hubo quien votó NO o no votó porque pensó que si en este momento ganaba la propuesta de reforma el país se incendiaba, y sé que hubo quien llamó a no votar, porque era ilegal este proceso de reforma, pero una vez que los votos le fueron adversos, a su juicio, al Presidente, decidió que entonces esos votos y ese proceso sí valían….

    Ya ves, no hay una única fuente, ni una única explicación para las cosas. Y créeme, aunque 8como dice Wladimir Acosta) deba echar insecticida luego de hacerlo, también leo y veo canales de quienes se oponen al Presidente, porque siento que hay que estar al tanto de todo cuanto se dice, y sé que las cosas no tienen la univocidad como característica natural.

    Sobre la otra pregunta, hay en este mismo blog un post anterior sobre mi posición acerca de si eran elecciones o referendum.

    Un abrazo grande Iván. Te quiero mucho.

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