Del nuestro diario Correr la Arruga … o de cómo no puede hacerse nada … cuando nada puede hacerse

Hace unos días me dediqué a la corrección (algo intensiva) de ensayos de estudiantes de 8avo y 9eno semestre (en su mayoría) de varias carreras de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Los Andes, en ocasión de un taller sobre Participación Ciudadana ofrecido en el marco del proceso de insducción de esos estudiantes al Servicio Social Comunitario.

Dado que el taller es aprobatorio, los ensayos no eran un requisito trivial, y de cada alumno se esperaba que tomase un proyecto de servicio social comunitario (de preferencia aquél en el que se involucraría), explicase brevemente su contenido y luego explorara los modos de participación ciudadana, los mecanismos, sus modalidades y los valores que esta podría adquirir en el marco de dicho proyecto. Es decir que pusieran a andar lo que, en términos de conceptos, se había mostrado a lo largo de la sesión del taller.

Cuanto allí se ha visto, a lo largo de la corrección de dichos ensayos, ha sido, sencillamente… triste. Abundaron trabajos que eran copias del planteamiento de los proyectos de Servicio Social Comunitario, e incluso hubo alguien que envió su ensayo, de un párrafo, en el cuerpo del correo electrónico hablando de sus expectativas en términos cuando menos, vagos e inentendibles … sin duda, la perla se la llevó el casi 10% de los trabajos corregidos que resultaron copias textuales COMPLETAS de textos descargados de internet, y el cercano al 30% que eran trabajos PARCIALMENTE copiados de internet. Los errores ortográficos, en realidad, no fueron la norma (quizás por el alto contenido de contenidos descargados de la Red), aunque se encontraron cosas curiosas, como utilizar el término “críptico informativo” en lugar de “tríptico informativo“.

Había dicho que los textos copiados de internet no tenían que ver con el contenido del taller? Sin cita o análisis alguno de nada de lo mostrado?.

Lo más llamativo es el modo en que algunos estudiantes llegan a pensar que, en realidad “no pasa nada” porque obren así. Alguien entregó su ensayo en un formato distinto al solicitado. Finalmente pude recuperar el formato en que lo había enviado y su ensayo fue leído, para darme cuenta de que era un informe de otro proyecto más bajado de internet, sin alterar comas o puntos. Dado que había avisado a la persona que reenviara su archivo, recibí días después otro documento, en teoría una copia de su ensayo inicial, esta vez en el formato requerido. Bien, si mi sorpresa fue de infarto al ver que se trataba, de nuevo, de un trabajo descargado de internet, realmente llegó a ser deprimente cuando al pedir explicación sobre por qué enviar dos documentos distintos, recibí por respuesta “profesora, es que volví a hacer el ensayo porque Ud. no lo pudo leer” …

Tan sólo pude enviarle como respuesta a esta persona, el enlace que adjunté arriba y que le había “ayudado” a hacer nuevamente su trabajo.

Descubrir que estudiantes que han transitado tanto en una carrera universitaria aún no tengan conciencia de la necesidad de expresar sus propias ideas, o, quizás, sin saber cóm hacerlo, es tal vez casi tan triste como ver que esos estudiantes provienen, en su mayoría, de carreras universitarias cuya orientación principal es la formación de otros. Me aterra el futuro de estas personas .. y de la sociedad que, desde sus trincheras, construirán, sin saberlo …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s