Cambiando al cambio

La noche de ayer del 2 de septiembre, el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros anunció al país cambios en la composición de su equipo de trabajo, todo ello a fin de articular el trabajo de gobierno hacia tareas en lo social, lo económico, lo político, lo organizacional y lo educativo y tecnológico.

Lo que sigue a continuación es un primer intento por esbozar algunos elementos que pueden permitir, pese a lo reciente de las medidas, avanzar en algunos significantes que destacan.

Signos y significados.

En primer lugar, confieso que a mi parecer, el modo de plantear las cosas era un desafío importante. Cuidar la palabra y lo que allí se diría era en mi opinión, uno de los elementos comunicacionales más importantes del mommentum

Durante el día por distintas vías, habíamos estado expuestos/-as a una diversidad de bulos y rumores sobre el contenido de la cadena, y eso dificultaba que las palabras a transmitir fueran complacientes y dichas a gusto de todos/-as. En mi opinión, hay un problema mayúsculo cuando se prefiere recibir noticias malas que buenas. Tengo la sensacion de que hay quienes anoche hubieran preferido escuchar noticias referidas a acuerdos con el FMI, endeudamiento y devaluación, a cualquier otra buena noticia.

Creo que esa exigencia se superó suficientemente. Creo que fue muy directo y claro el mensaje: la organización del Gobierno Nacional va a girar en torno a objetivos específicos que conducen, aguas abajo, a cumplir las metas del Plan de a Patria.

Eso, dicho así, es muy etéreo aún. Nos surgen muchas preguntas: ¿Qué hace diferente lo que planteó el Presidente Maduro, de lo que venía haciendo hasta ahora?

En mi opinión, lo anunciado anoche supone avanzar hacia la estabilización del modelo de trabajo inter ministerial realizado hasta ahora de un modo enérgico pero algo improvisado, en nuevos cuerpos orgánicos de orden superior y con mandatos mas específicos aún.

Infografía en Correo del Orinoco

Infografia preparada por desdelapalza.com y citada en El Correo del Orinoco

¿Mas burocracia?

No tengo la certeza, creo que eso dependerá -mucho- del modo en que se reorganicen los ministerios. Esta tarea es una que corresponde no sólo a los que enfrentan un proceso de fusión (Educación Universitaria y Ciencia y Tecnología son un reto importante) o de reorganización de funciones (Transporte Terrestre y Obras Públicas). Todos los Ministerios tienen, organizacionalmente frente a si un proceso de organización, basicamente de tipo funcional porque el trabajo matricial ahora se enfrenta a una redefinición de su centro de apoyo.

La creación de una instancia orgánica por encima de los Ministerios que, de un modo más orgánico los interrelacione: El Consejo de Vicepresidentes, y una instancia de apoyo a su mismo nivel: Consejo Presidenciales Populares, reviste al Consejo de Ministros de un papel operativo mucho más digerible. Y este papel operativo no es posible alcanzarlo con las estructuras institucionales actuales.

Entonces diría que, en mi opinión, los anuncios de ayer si algo muestran, es una orientación del Gobierno y sus acciones hacia lo funcional, lo operativo y lo orgánico, por encima de lo esporádico, improvisado y espontáneo.

Volviendo a la idea de trabajo matricial inter-ministerial, aunque esta forma de trabajo se inauguró durante el mandato del Presidente Hugo Chávez,  cuando reconoció la necesidad de articular esfuerzos entre todos los órganos del Estado para tareas especificas como salud y desarrollo industrial, creo que de aquéllas, las relaciones interministeriales que planteó el Presidente Maduro, difieren en su anclaje territorial y la escasa perspectiva transversal, en comparación con la del Presidente Chavez, entre las carteras involucradas.

En otras palabras, creo que los anuncios de ayer reflejan una intención hacia simplificar y descomplejizar el entramado inter-institucional y darle algo más de sentido en la acción gubernamental.

En el primer caso, el anclaje teritorial, se refiere, a mi modo de entender al hecho de que el referente territorial de las vicepresidencias nombradas no es explícito. Por el contrario, lo que resulta explícito es el reconocimiento de los temas de trabajo inter-ministerial y la necesidad de cocentrarlo.

Por otro lado, en cuanto a la escasa perspectiva transversal, en mi opinión resulta evidente por el hecho de que todos los ministerios están enfocados en las áreas de competencia de sus respectivas vicepresidencias. Sólo hay una excepción, en el caso de la Vicepresidencia de Desarrollo Socia y Misiones, que está coordinada por un Ministro de una cartera no incluida en ese equipo de trabajo.

A vueltas con la necesaria perspectiva de genero en la políticas venezolana.

Ya para terminar, quiero dejar apuntadas algunas curiosidades de los anuncios de ayer:

1) Sólo una de las seis Vicepresidencias está compuesta por varias mujeres y un ministro;

2) Sólo una de las seis Vicepresidencias está compuesta por varios hombres y una sola mujer,

3) Hay casi tres veces más Ministros que Ministras (20/7);

4) Hay tres vicepresidencias que no estan integradas por mujeres;

5) Hay una vicepresidencia dirigida por un ministro cuyo ministerio no forma parte de ese equipo de trabajo;

y la que considero más importante:

Ninguna mujer figura entre las coordinaciones de las Vicepresidencias.

Hay que seguir repensando el tema de género en la política. Hay u problema, tal parece, que trasciende la voluntad de participar y de hacer política.

Aquí lo que sobra es clóset (II)

[Una segunda entrega de divagaciones entre clósets y armarios]

Semana santa: días de develar el verdadero pergeño de todos los ídolos ocultos en armarios adustos.

develar.
(Del lat. develāre, levantar el velo).
1. tr. Quitar o descorrer el velo que cubre algo.

pergeño.
(Del lat. per, por, y genĭum, disposición).
1. m. Traza, apariencia, disposición exterior de alguien o algo.

ocultar.
(Del lat. occultāre).
1. tr. Esconder, tapar, disfrazar, encubrir a la vista. U. t. c. prnl.
2. tr. Reservar el Santísimo Sacramento.
3. tr. Callar advertidamente lo que se pudiera o debiera decir, o disfrazar la verdad.

Cada año, cuarenta días después de carnaval los católicos y los vacacioneros de oficio, coinciden en empeños por dedicar una semana a hacer otras actividades distintas a las realizadas de a diario, determinada, como no, por el desquiciante ritmo de esta época que cercena espacios y momentos preciosos en aras de cumplir la carrera imposible contra el tiempo y en pro del desarrollo humano. Qué locura de argumento: creemos que debemos trabajar, estudiar y hacer N cosas, porque eso es cuanto se nos demanda en este momento para ser mejores, sin embargo, en el camino vamos olvidando la dedicación, constancia y esfuerzo que demanda la construcción de un mejor yo, y también la incompatibilidad de ese proceso con la búsqueda de satisfacer una agenda social, cultural y sistémicamente signada por otros.

Bien, como venía diciendo antes la Semana Santa parece tener la genialidad de juntarnos a tirios y troyanos en torno a unos cuantos días de alejamiento de sus labores cotidianas. Los primeros comienzan a exhibir sus dotes fervorosas y de creyentes inundando ciudades (donde esa religión es “la norma”, por cierto), con ritos, rituales y dramatizaciones de escenas bíblicas reinterpretadas en este siglo y ejecutadas con las ciudades como grandes escenarios. Y estas exhibiciones son hechas para ellos mismos y también para quienes toman estos días para llevar a cabo una práctica cada vez más frecuente e incluso parte de las especialidades turísticas: el turismo religioso.
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Aquí lo que sobra es clóset (I)

(Lo que sigue es la primera entrega de algunas pequeñas y sueltas divagaciones sobre el clóset y la idea del a-guardar en varias dosis.)
Foto de Magic Madzik, vista en flickr
clóset.
(Del ingl. closet).
1. m. Am. Armario empotrado
armario.
(Del lat. armarĭum).
1. m. Mueble con puertas y anaqueles o perchas para guardar ropa y otros objetos.
~ empotrado.
1. m. El construido en el espesor de un muro o hueco de una pared.
Tomado del DRAE

El clóset o armario es el lugar de las cosas perdidas por accidente u olvidadas a propósito, es el espacio donde se ordena lo que no puede estar a la vista (ropa, alimentos por usar, enseres, artículos de limpieza) o donde sencillamente se arrojan luego de un día largo de quehaceres y compras.

El armario es a veces el confesor secreto de una chica indecisa con su vestuario, o el artilugio de batallas de un pequeño nené explorador. El lugar que, para algunos niños y niñas pequeños, esconde las cosas salvajes, oscuras, tenebrosas y desafiantes. Es donde nuestras abuelas almacenaron los hilos de costura y tejido, junto a los retazos de tela y los patrones de Voge o Burda. Un armario es un paraíso de recuerdos, o un almacén de desdichas, según se vea .. y según se sienta.